—¡Te has vuelto loca! — Mis oídos retumbaron al escuchar la fuerte voz de Gretel quien me veía con las cejas fruncidas. Era obvio que quería matarme. Le había contado todo lo sucedido con Austin y su exnovia y que luego de haberse encerrado en la oficina salió a escondidas corriendo hacia su departamento.
—¿Cómo pudiste darle a tu esposo falso en bandeja de plata?
—¿Qué querías que hiciera? — La miré mientras apoyaba mis brazos sobre la mesa sintiéndome una completa idiota. —No tengo derecho so