Lo primero que pensé cuando vi a Austin fue que debería golpearlo. Quiero decir, a quién se le ocurre viajar de madrugada, especialmente cuando ha nevado en la noche. Pudo haber tenido un accidente. Además, no era como si esta casa fuera a desaparecer durante el resto del día. En verdad no lo entendía.
Cuando lo vi, ahí parado, en medio del pasillo, con mis compañeros de trabajo rodeándolo como si fuera una especie de idol, me di cuenta de o popular que aquel hombre era. Yo lo sabía, pero ahora