La casa de Alexander quedaba en la calle Apple, a unas cinco calles de donde Gretel vivía. Era una calle llena de casa tipo canadienses, de dos pisos, se diferenciaban por el color. Alexander se estacionó frente a una casa que estaba pintada de color blanco. Tenía luces sobre todos los voladizos de la casa y en los marcos de las ventanas al igual que la barandilla de las gradas que llevaban a la entrada, debajo tenían guirnaldas alrededor. En la puerta una corona con un listón rojo.
Caminamos