Laika
Durante los días siguientes, Karim me llevó a clases de defensa personal. Me costó captar algunas habilidades, pero con la concentración y los ánimos de él, fui cogiendo ritmo. Fue paciente conmigo y, al principio, mi peor defecto era la distracción. Siempre me distraía pensando en él o en Alfa Khalid. De vez en cuando soñaba con él, pero mejoraba porque Karim siempre estaba a mi lado, estrechándome contra su pecho.
Normalmente vigilaba por la noche, pero desde que se dio cuenta de mi