MILDRED
Abrí los ojos y parpadeé. Mi visión estaba borrosa, pero escuché pasos a mi alrededor. Cerré los ojos un momento, los abrí y mi visión se aclaró. Morfeo apareció en mi campo de visión y los acontecimientos volvieron a repetirse en mi cabeza. Retrocedí aterrorizada, y fue entonces cuando me di cuenta que me tenía atada de manos y piernas a una roca. Marcus seguía tirado lejos de mí, parecía inconsciente, pero tenía un ojo abierto y el otro hinchado. Tenía manchas de sangre y cortes en la