"¿Qué pasa? ¿Estás bien?", preguntó.
"No... sí. Estoy bien. Me ha parecido escuchar a alguien aquí fuera".
Gregor me miró durante un momento. "Mildred, sabes que es peligroso entrar ahí sola, ¿verdad?".
"Solo estaba echando un vistazo".
"Ven aquí", dijo Gregor, estrechándome entre sus brazos. Nos quedamos allí un rato, y él se apartó. Me sujetó por los hombros y me miró a los ojos. "Creéme, entiendo cómo te sientes. Siempre es difícil dejar ir a alguien por quien has desarrollado sentimiento