Con nerviosismo, tragué pesado y solté su mano, esta de inmediato fue hasta mi sexo mientras que yo miraba a los demás en la mesa, rogándole a todos lo santos que no se dieran cuenta de lo que estaba pasando.
Sus dedos se colaron dentro de mis bragas y fueron directamente a mi clítoris, quise gemir al sentir los movimientos en círculos, pero me contuve. El tarado de James, comenzó a hablar con papá sobre finanzas con toda la normalidad mientras que aceleraba sus movimientos.
Yo por otro lado,