—No esperaba verte aquí, creí que andar entre el lodo no era lo tuyo —Stefan comentó.
—Pues, verás —rasqué un poco mi ceja—. Yo tampoco lo creía hasta que me mezclé contigo —James comenzó a reír con fuerza.
—¿Podemos hablar, Charlize? —Stefan preguntó en un tono serio.
—¿Hablar? —James preguntó—. ¿Y dónde dejaste a la familia? ¿A tú prometida?
—Los extravié —respondió de mala gana.
—¿En serio? —James elevó la cejas—. ¿No será que viste a Charlize y te extraviaste intencionalmente?
—¿Por qué no