Capítulo 51. |Oídos curiosos|
Edificio Müller, New York, Estados Unidos.
Viernes por la mañana y Max ya tenía lista su maleta de equipaje para volar con Emma a la casa de descanso que tenía en las islas Canarias. Estaba realmente emocionado porque estaría con ella sin que nadie los molestara.
Katharina tocó a la puerta de su oficina, él anunció que podía entrar y levantó la mirada hacia ella, cuando la mujer alta y robusta apareció, Max se tensó al ver la mirada de su empleada.
—¿Qué es lo que ha pasado?—preguntó poniéndo