Capítulo 21. |Un movimiento del destino|
El tramo del recorrido en el elevador hasta el estacionamiento subterráneo, fue en total silencio. Desde su lugar, Max miró a Emma, quien estaba mirando las puertas del elevador frente a ella. Había notado como su rostro se había relajado momentos después que se habían puesto en marcha. Quería preguntarle realmente como se sentía, quizás palmear su espalda en señal de entenderla, o tomarla ahí mismo y hacerla venirse un par de veces hasta que se les olvidara el mundo a ambos.
Pero no sucedió ni