CAPÍTULO 51
Jaxson
No quería dejar a Bianca sola. No después de verla tan pequeña y rota en aquel camerino. Me recordaba demasiado a la primera noche de su estancia aquí, cuando el miedo todavía era una barrera física entre nosotros. Pero esta noche era diferente; ahora el miedo no era hacia mí, sino hacia un fantasma externo que yo no podía ver.
Acomodé una silla de madera noble justo fuera de su puerta, en el pasillo en sombras. Me senté allí, con la espalda rígida y mi arma descansando sobre