CAPÍTULO 50
Bianca
— Llévala arriba, Lupe —ordenó Jaxson, sin mirarme, con la vista fija en su teléfono— Quédate con ella. No quiero que se quede sola ni un segundo.
Asentí, demasiado cansada para protestar por mi independencia. Lupe me tomó del brazo con una delicadeza maternal y me guió escaleras arriba. Su presencia me tranquilizaba. Estaba contenta de que todo el problema de la salida al centro comercial y los roces anteriores hubieran quedado atrás. En mi mente, ella era la única persona