—Ahora, la vestimenta numero dos —continuó Alejandro, señalando un elegante vestido que colgaba en un perchero cercano—. Este es el traje final para la sesión de hoy. Quiero que te sientas cómoda y segura, pero también sofisticada y provocativa. Solo tú puedes hacer que este vestido cobre vida.
Valeria tomó el vestido de Alejandro con cuidado y se dirigió hacia el vestidor. Cuando se puso el vestido, se dio cuenta de cómo abrazaba su figura de manera perfecta, resaltando sus curvas con eleganci