Capitulo 33. Un problema inminente.
En horas de la tarde las chicas se encontraban cada una en sus casas, Laura disfrutaba de Paúl, esa tarde se amaron con locura, cuando ese par estaban juntos eran candela pura.
— Te he extrañado tanto.— hablaba Paúl mientras besaba la espalda de Laura y tocaba sus partes más íntimas, ella mientras tanto disfrutaba cada caricia y cada embestida que él le daba. Luego de unas horas mientras ella descansaba en los brazos de Paúl, él le dice;
— Ahora si cuentame, cómo les fue que tal la pasaste. ¿C