Mundo ficciónIniciar sesiónSelena sonrió al ver a Chiara bajar por las escaleras, cuando Enzo Lombardi le había llamado, no había podido creer que le pidiera venir a casa, para ver a su amiga.
—¡Chiara! —había alegría y felicidad, habían pasado meses desde la última vez que se habían visto en el restaurante y desde entonces solo se habían comunicado por mensajes de texto de vez en cuando.
—&i







