Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Puedo cargar a mi pequeña Catalina? —preguntó con los ojos llenos de felicidad, el reflejo de la felicidad que llevaba en el corazón.
Enzo levantó la mirada de su pequeña hija para ver a Chiara y sonreírle con amor. El amor más sublime que jamás había experimentado. Había amado a su difunta esposa, lo había hecho sinceramente, pero con Chiara los sentimientos eran incontrolab







