Mundo de ficçãoIniciar sessãoChiara gimió al sentir los besos de Enzo, recorrer su espalda desnuda, sus manos acariciaban su cuerpo con paciencia y amor, su entrega cada vez era mucho más profunda y placentera hasta el punto de volverse adicta las emociones y sensaciones que le embargaba el cuerpo, el alma y el corazón.
—¡Enzo! —gritó el nombre de su amor, cuando él se adentra en su sensible femineidad, sentir la unión de sus cuerpos, no sol







