Deyanira, después de la visita que ella le hizo a Manuel, se siente nerviosa porque vio el cambio del semblante del hombre, su rostro se tornó colorado y de repente se puso pálido y al salir alcanzó a escuchar a la joven que la atendió, gritaba aterrada.
Nerviosa, se puso a trabajar y quedó perpleja cuando la puerta de su oficina se abrió de par en par, dejando ver a un hombre furioso.
Y después de que él le lanzó un sinnúmero de amenazas, que sabe que cumplirá cabalmente, y fue ahí donde compre