Nohelia gemía del placer sintiendo que esos dedos no eran suficientes, Sergio entraba y salía de ella con una mano mientras con la otra acariciaba y apretaba uno de sus pezones, causándole corrientazo a su cuerpo.
Nohelia sintió su vientre contraerse y sus piernas tensarse. Agarró fuerte los cabellos de Sergio En el momento en que sintió su cuerpo tembló, por el fuerte orgasmos que le llegó.
Sergio aceleró las embestidas con sus dedos mientras su lengua hacia su trabajo en su sensible clítor