Capítulo 44
Marina
La noche había caído y luego de la cena todo se habían retirado a descansar. Los niños habían sido los primeros en caído rendidos luego de haber gastado todo su energía.
Me encontraba sola en la habitación con Ángel, cuando unos toques se escucharon en la puerta. Algo que me pareció extraño porque de ser Alejandro este solamente hubiese entrado, así que al abrir me encontré con mi hermano sosteniendo unas tasas.
– ¿Cree la señora de la casa que pueda platicar con mi herman