La celebración tras el desfile había sido un caos alegre, con risas, aplausos y conversaciones sobre los éxitos de la noche. Vanessa estaba agotada, pero feliz. Se había dado cuenta de que todo el esfuerzo valió la pena cuando vio las sonrisas de los asistentes y los comentarios positivos sobre su trabajo. Mientras estaba en el vestuario, revisando algunos detalles finales, su teléfono vibró sobre la mesa.
Era un mensaje de Mariana:
"¡Lo hiciste increíble! Ya te estamos esperando para la fies