UN CASTIGO DELICIOSO.
Narra Elizabeth.
No puedo negar que deseaba sentir las manos de Gregory acariciar mi vientre, pero él no se lo merece, no merece ser el padre de mi bebé y él me ha llamado puta delante de todos y nunca quiso tener hijos, está fue decisión mía y no porque él así lo quisiera, ahora él quiere reclamar sus derechos.
¡Qué m****a! Exclamé molesta con la intención de que él pudiera escucharme.
ꟷ El señor Bianchi desea casarse con una puta ninfómana — le respondí tras escuchar su propuesta de matr