EPÍLOGO.
Hace dos años, tantos recuerdos han sucedido desde el momento que tomé la decisión de convertirme en la esposa de Gregory, el mafioso más reconocido del país, con su carácter fuerte, soberbio, pero la única que sabía que era una máscara para sus enemigos era yo, porque definitivamente por dentro era una persona muy distinta de la cual me enamoré. Tuvimos que sobrepasar muchos obstáculos como las constantes amenazas del padre de Paulina después de su muerte, dónde ocasionó que la mafia italiana