Piper se quedó de pie frente a la puerta del despacho de Colton. No quería estar allí, pero no tenía otra opción. Tenía un trabajo que entregar la semana siguiente y necesitaba que le aclarara mejor las instrucciones para desarrollarlo. Había intentado descifrarlo por su cuenta y también había preguntado a algunos compañeros, pero ninguno parecía tenerlo del todo claro.
Así que no le quedaba alternativa.
—Entras, preguntas y te marchas —se susurró. Repitió la frase en su mente como un mantra, a