Colton frunció el ceño, extrañado, al ver a Alice a través de la pantalla del intercomunicador junto a la puerta de su casa. Había sido claro al decirle que no quería que se presentara sin invitación, aunque no debería sorprenderle que ella hiciera lo que le viniera en gana. Consideró fingir que no estaba allí, pero no le pareció correcto. Se dirigió a la puerta y la abrió.
Alice le ofreció una sonrisa tensa al verlo.
—Hola —dijo ella y se mordió el labio inferior.
—¿Qué haces aquí? —preguntó