Capitulo 17: Todo es un desastre.
El amanecer filtraba su luz tenue por las cortinas gastadas del pequeño apartamento de Samanta. Se despertó lentamente, sintiendo el aire pesado en la habitación. Otra noche en la oscuridad. Otra mañana en silencio.
Se quedó unos segundos acostada, mirando el techo. El apartamento parecía más grande, más frío, más desolado. Sabía que estaba sola, pero aún le costaba asumirlo. Desde el funeral, no había logrado llorar. No porque no lo intentara, sino porque algo dentro de ella parecía haberse co