Llegamos al local y aunque sigo sin estar convencida, entramos. Nathan llena algunos papeles y pide dos armas iguales a las que usamos. Tomamos nuestros lugares, nos ponemos los lentes de seguridad y los auriculares.
Nos preparan las láminas y él empieza a disparar primero mientras yo lo miro atenta.
—Tú turno —me señala al acabarse las balas.
Intento tomar aire y enfocar los tiros para disparar. Termino con las balas y al revisar las láminas, Nathan dio en el blanco en todos los disparos