Adeline sintió que la forma en que Kyle la miraba había cambiado drásticamente. Ya no era la mirada de interés genuino y abierto que le dedicó cuando Ivy los presentó; ahora era una mezcla de curiosidad y extrañeza, como si hubiera descubierto un secreto que ella intentaba ocultar. De todos modos, Adeline no tenía intención de empezar ningún romance, así que no le dio importancia. Sebastian no podía abandonar el banquete todavía, así que ofreció: —Haré que mi chófer personal las lleve a casa.
An