En la tienda de teléfonos, Adeline estaba junto al mostrador eligiendo el color de su nuevo dispositivo cuando una voz familiar la hizo tensarse. Al girar la cabeza, vio que era su tía Lauren.
Lauren también la vio y dejó escapar un pequeño sonido de sorpresa. —¡Oh! Tú también estás aquí. ¿Comprando un teléfono? —Mmm, sí —respondió Adeline secamente.
Junto a Lauren había una mujer algo robusta de su misma edad, que examinó a Adeline con ojos brillantes y curiosos. —¿De quién es esta hija? Es re