Por Elizabeth
Creo que lo sedaron, porque Gonzalo durmió 3 horas más luego de irse los médicos.
Ya eran cerca de las 12 de la noche.
No sé si dormí algo, cuando abrí los ojos, porque los tenía cerrados, miré a Gonzalo y siento su mirada clavada en mí.
Me paro, ya que estaba recostada en el sillón que había dentro de la habitación y me acerqué a él, abrazándolo fuerte, con ternura y emocionada.
Lo besé en los labios, mientras le acariciaba la cara, pero no podía evitar que mis lágrimas salieran,