Capítulo 8.
JOHN
Llegué a la oficina con mi habitual gesto serio, pero contenia mi furia, apretando la mandíbula.
Con mi traje de diseñador me sentía imponente y con energía para hacerle frente a mi problema actual.
Tomé a Lilian del brazo en cuánto la vi, ya que también era parte de la firma de abogados, llevaba unos papeles en la mano, pero no dijo nada mientras caminábamos, sabía perfectamente que se trataba.
La obligué a entrar a mi oficina, cerré la puerta y la solté.
- ¡¿Que demonios le