Capítulo 38.
SCARLETT
¡Que brusco había sido! Mi intimidad me dolia un poco al caminar, sin embargo lo disfruté muchísimo.
Esa noche reviví en mi mente una y otra vez lo que había ocurrido y no me arrepentía.
¡Oh dios! ¡Cómo me habia hecho sentir!
Mi tía sonrió cuando me vio llegar, me dijo que mis mejillas estaban sonrojadas y me veía algo despeinada.
- Aún hay esperanza - murmuró.
Yo no pensaba lo mismo, sabía que esto solo había sido un desliz para ambos, el deseo entre nosotros siempre habia sido intenso, desde el momento en que me besó por primera vez.
Ruby se quedó dormida en mi cama, pero tenia que revisar el papeleo que me había enviado John.
Conforme lo iba leyendo, mi indignación crecía.
¿Cómo se atrevia? ¿Visitas semanales?
¿Quien se creía?
Necesitaba un buen abogado o perdería a Ruby.
El cansancio me vencía, así que me recosté junto a mi hija.
Después tuve un sueño extraño.
' Bailo bajo la nieve, con mis manos extendidas, atrapando los copos de nieve, veo que se acerca un auto, se