Capítulo 27. Se acercan tiempos terribles
El tintinear de dos copas al chocar marcó la celebración de la velada. En el apartamento de Samuel Sullivan, una pareja celebraba cómo sus macabros planes se desarrollaban sin contratiempos. Que Eliana hubiera pasado la noche con Joseph no significaba que las cosas fueran a mejorar.
—Eres increíble, cuñada —dijo Samuel, besando el cuello de Layla.
—Mmm... —Layla dio un sorbo a su copa—, pero de nada me sirve si no haces tu parte. ¿Ya convenciste a tus padres para destituir a Joseph de la presid