16. Enredo valenciano
―Soy Ana ―intentó mantener su voz calmada.
―¿Ana? ―repitió la mujer frunciendo el ceño. ―¿Y qué haces aquí?
Vaciló un instante. ―Vine a… ver a Auritz… ―el tono de voz era tembloroso y lleno de duda.
―¿A ver a Auritz? ¿Y así, como si nada, en su departamento? ―la desconocida se cruzó de brazos, haciéndole percibir su desconfianza. ―¿Estás saliendo con mi hermano? ―lanzó la pregunta directamente.
Ana estaba visiblemente incómoda, pero al menos sintió un alivio cuando escuchó que era su hermano.