Capítulo 30

Me sentí éxtasis, recorrer su cuerpo de nuevo y sentir su piel fue una sensación inexplicable, pero justo cuando me decidí a desabotonar su camisa, para sentir su piel cerca de la mía, se apartó de mí rápidamente como si volviera en sí, y se arrepintiera.

—! Qué estoy haciendo! — Exclamó dando la vuelta, tomando su saco y poniéndoselo rápidamente, antes que atravesara la puerta le grité:

— Ojalá fuera una de esas malditas prostitutas que te encantan — Y empecé a llorar, había sido una idiota
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Soledad Porras AlcalaQue mujer tan tonta sin dignidad, dejarse tocar cuando estuvo antes con una prostituta, ya le hubiera roto algo en la cabeza y lo mandaba al hospital
Escanea el código para leer en la APP