No la dejes ir.
—Cuando Jane me contó que Caleb tenía una novia, yo creí que estaba bromeando —dice André riendo—. Era tan libre… —comienza pero Jane lo interrumpe rodando los ojos.
—Querrás decir que era un mujeriego porque tú eras igual cuando te conocí —dice ella, André le da una mirada avergonzado.
—Si, pero es que no sabía que aparecerías en mi vida, cariño.
—Claro que no.
—Ella venía de Argentina, como intercambio, y cuando la vi, pensé que era la chica más hermosa que había conocido en mi vida —dijo And