75. Nadie puede enterarse
Benjamin estaba a punto de arrancarse todos los cabellos de solo pensar que la habladora estaba almorzando con el imbécil aparecido de Mike. Si le había dicho que fuera había sido únicamente para no quedar como un loco controlador antes ella, en especial teniendo en cuenta que la última vez terminaron discutiendo por el tema.
Sin embargo, haber aceptado no significaba que iba a quedarse con los brazos cruzados sin hacer nada, pues su intuición le decía que el tipo tenía algo raro, por lo que de