66. ¡Esto es un desastre!
Benjamín pudo sentir la rabia comenzar a encenderse en su interior en el momento en que sus ojos dieron con los de el hijo de puta del administrador, se sentía estúpido por no haber pensado que el hombre se iría corriendo a la competencia, después de la discusión que tuvieron.
—Ben… Ben… ¡BENJAMIN!
—¡¿Qué?!—Sus ojos fueron hacia Max que estaba viéndolo como si tuviera ganas de matarlo y entonces, con un gesto sutil de la cabeza le señaló hacía su izquierda.
Cuando sus ojos fueron al lugar se