37. Acabas de perder una hija
Aurora sentía que lo ocurrido en las últimas 24 horas era parte de un sueño o una novela de esas que a ella y a Emily tanto les gustaba leer. No podía creer que en realidad ella pasó la noche junto al ogro, por voluntad propia, y mucho menos que le haya gustado.
Porque sí, puede que no hicieran nada… Sexual, pero no era tonta y sabía que si había pasado algo entre ellos y tenía la sospecha que a partir de ese momento nada nada volvería a ser igual.
Cuando llegó a la casa Emily ya se había marc