Franco:
—¿Qué te parece este? —me extiende una pequeña cajita de terciopelo rojo con un anillo de diminutos diamantes adornando una joyita en forma de rubí.
—Es precioso Félix, le va a encantar. Es sencillo, justo como Estrella —le contesto y él sonríe como nunca antes.
Me agrada que halla tomado esta decisión pese a la opinión de nuestra madre. Félix ya es un hombre y finalmente se ha propuesto formar una familia y mudarse junto a Estrella a una casa en Italia que lleva meses codiciando. Lueg