Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiam no había podido conciliar el sueño tras la interrupción de su madre. La frustración le quemaba la sangre. Se había levantado para beber un vaso de agua, pero al regresar a la habitación, el sonido que salió del interior lo dejó petrificado contra la puerta. Era un gemido bajo, gutural, cargado de una necesidad que él conocía demasiado bien.
Entró lentamente, sin hacer ruido. La luz







