El comedor de la mansión Miller-Black nunca había sido un lugar de mucha charla matutina, hasta que Leo llegó. Esa mañana, la mesa estaba servida con frutas frescas, panqueques y el aroma intenso del café que Fernando Miller prefería. Julieta y Fernando presidían la mesa, mientras que Liam y Mia se sentaban frente a frente, manteniendo esa distancia de seguridad que ya era costumbre.
Leo, sentado en una silla alta que lo hacía ver aún más pequeño, devoraba sus panqueques con entusiasmo hasta qu