Naiara caminaba en silencio al lado de Aysel, observaba su aspecto de reojo, lo venía haciendo desde que habían partido, recordaba lo impresionada que se había sentido cuando luego de aquel arranque de arrogancia y grosería que él había manifestado, se paró algunos metros delante de ella, e inspiró con mucha energía, como si estuviera renovando el aire de sus pulmones, el cabello plateado que tanto había admirado comenzó a oscurecerse, que se erguían sobre su cabeza desaparecieron, dando paso a