Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire frio de la cueva comenzó a notarse en su piel, ya no se atrevía a pedir ser liberada, una luz tenue, casi como la llama de una pequeña vela, iluminaba lo que parecía un rincón, notó como era llevada hasta ahí, perdiéndose tras alguna roca el poco albor que llegaba desde la entrada. Una antorcha comenzó a encenderse en la mano de Aysel, pero Naiara no se atrevió a mirar su rostro. Notó como la ubicaba en alg&u







