Mundo ficciónIniciar sesiónHabían cruzado un pequeño claro entre bosques y bosques que había visto pasar, llegaron a las orillas de un río que parecía calmo, casi impasible, el sonido de sus aguas era manso y adormecedor, mientras que los rayos del tercer sol que veía emerger desde que comenzó su viaje, se reflejaban en el cristal líquido. Naiara había bajado de su carruaje, aún contra las objeciones de Rasme que le había dicho que no era buen







