Mundo ficciónIniciar sesiónHenry
Estaciono mi auto en el lugar que ocupaba mi abuelo, —siento la opresión en mi pecho, suelto un suspiro e intento seguir— la luz de esta mañana me da una maldita migraña que las pastillas no han podido curar. Llevo mi maletín con los proyectos que había dejado en borrador antes de marcharme a Londres hace cinco años. Llego al elevador y cuando las puertas se cierran, me presiono la frente con mi mano libre, niego y me regaño a







