Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se cerró por cuarta ocasión, esta vez, se había retirado el peinador, ahora solo quedaba esperar el momento de bajar y enfrentar su nuevo destino.
Carolina estaba sentada frente a su gran tocador, su mirada estaba perdida en su propio reflejo, escuchaba a los lejos al organizador de la boda ladrando ordenes al personal, giró un poco su rostro y pudo ver desde su lugar el gran jardín donde sería la fiesta, vio a los meseros ir de un lado a otro.&n







