—Sanaya, si es parte de ti no tienes por qué esconderla. —interrumpe sutilmente.
La empieza a besar, —algo que me confunde pero de a poco me convence.
—Me encanta esa flecha y ese “fire” en letras cursivas y elegantes. —se le esboza media sonrisa, pícara.
—Es parte de ti, y si es parte de ti, la amo. —lo que ha dicho me ha hecho sonreír, siento como si algo en mi mente se acabara de derrumbar es como si el prejuicio de no aceptarme completamente se diluye con la seguridad que me da.
—¡Deber