Mundo ficciónIniciar sesiónEscuché que llamaban a mi puerta, me desperté, a través de las cortinas de mi cuarto se asomaba la luz del sol, había amanecido y no se trataba de un día cualquiera, había llegado el día de la boda ¡me iba a casar! Miré mi dedo donde tenía puesto el anillo que me había entregado Alex, parecía todo tan real que una parte de mí deseó que lo fuera. Los insistentes golp







