75. No importa, señora, de verdad.
—No tienes que ir por mí ¿Lo sabes verdad?— dijo Evan no muy seguro de dejar que su novia se reuniera para almorzar con su madre, si la había tratado del modo en el que la había tratado cuando estaba él delante lo que podía pasar sin estar él sería mucho peor.
— Cariño, quiero llevarme bien con tu madre y ella me invitó a almorzar para disculparse. No me pasará nada, puedo enfrentarme a eso solita — Evan no las tenía todas, pero sería un alivio saber que se llevaban bien — está bien Lia, acepto